Previa: Golovkin/Adama

Golovkin-vs-AdamaGennady Golovkin (28-0, 25 KO) sigue firme en su plan de mantenerse activo lo más posible, pero ni su promotor ni la tevé pueden garantizarle rival y pantalla cada tres meses. ¿Entonces? Viaja a Montecarlo para una peleíta de relleno ante el ghanés Osumanu Adama (22-3, 16 KO)

Lo están llevando muy despacio a GGG. Para algunos es the real deal y para otros un invento. Bueno, ninguna de las dos cosas, más bien algo en el medio de esas dos definiciones. Golovkin es básicamente un boxeador parejo que pega como una bestia. Hizo cuatro peleas en 2013 y ganó las cuatro antes del límite. La legitimidad de esos contricantes va atada a la jerarquía que cada quien le asigne a GGG. Rosado, Ishida, Macklin y Stevens son apellidos reconocibles, pero ganarles no convierten a Golovkin (ni a nadie) en un top ten libra por libra, no jodamos, todavía no.

El problema con Golovkin no es otro que el hype. A nadie puede caerle mal un kazajo humilde, que sonríe, se traba al hablar y no para de carnear rivales. Pero HBO lo viene inflando que da asco cuando lo que podrían hacer, ya a esta altura, es conseguirle adversarios creíbles, así nos sacamos la duda de qué tan bueno es.

Un dato: la Salle des Etoiles donde van a pelear es un restaurant en Mónaco, un lugar tan chico que HBO no encontró la manera de acomodarse y no va a transmitir la pelea para EEUU. Esperen un entrenamiento con gente, no otra cosa.

*Space, sábado 1/2 desde las 16:30 hora argentina*

e.b.

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Esa costumbre de abandonar

1794539_10151867523300756_611248025_nVictor Ortiz (29-5-2, 22 KO) decepcionó en su vuelta al cuadrilatero. Fue noqueado por Luis Collazo (35-5, 18 KO) en tan sólo dos asaltos en el Barclays Center de Brooklyn. Ahora su futuro en el boxeo es pura incertidumbre.

Ni siquiera se puede decir que haya sido una sorpresa. O en realidad lo que pasa es que estando Ortiz el umbral de asombro conviene ponerlo bien arriba. Perder era una posibilidad cierta, de hecho Collazo aparecía como un rival complicado para el regreso, experimentado, con mañas y con confianza. Lo que desconcierta es la definición, que al primer cruce en serio Ortiz quedara arrodillado de espaldas a la acción escuchando a Benjy Estevez contar hasta diez. Nunca intentó levantarse, se resignó, como si quisiera irse de ahí, una especie de “ya está, ¿para qué?” Aunque técnicamente sea nocaut, quedará para el recuerdo como el tercer abandono de Ortiz (antes vs. Maidana y Josesito)

Inmediatamente después de la pelea se empezó a hablar de retiro. Oscar De La Hoya twitteó que Ortiz debería tomarse un descanso muy largo. Viene de un parate de un año y medio, ¿cuánto más va a descansar? O sirve para esto o no sirve más. Yo creo que está estropeado, que en algún momento puntual su carrera se arruinó (posiblemente con la derrota ante el Chino) y que las críticas le comieron la autoestima.

Ojalá vuelva, siempre y cuando sienta que todavía le queda algo para dar. El boxeo es lindo entre muchas cosas porque no hace falta tener 49-0 como Rocky Marciano para triunfar. A veces con el carisma alcanza y Ortiz de eso tiene a rolete. Siempre es divertido verlo, ganando como contra Berto, perdiendo como ante Mayweather o empatando como la vez con Peterson. Habrá que esperar y ver qué decisión toma, si recupera confianza como para seguir intentándolo o si cuelga los guantes para volver a la publicidad, la tele y el cine.

En cuanto a Collazo, el premio a la voluntad para un tipo que sigue ahí, luchándola. Se tomó muy en serio esta chance y seguramente, más adelante éste año, vaya a ser el rival creíble de alguno de los mil nombres que tiene Golden Boy en las 147 libras.

Antes, en duelo de prospectos invictos, Eddie Gomez (16-0, 10 KO) le ganó por puntos en fallo unánime a Daquan Arnett (11-1, 7 KO) y más temprano Gary Russell Jr. (24-0, 14 KO) noqueó a Miguel Tamayo (15-8-2, 13 KO) en cuatro rounds.

e.b.

Poné la tele que pelea Ortiz

1513293_10151786457320756_1998026971_nDespués de un año y medio Victor Ortiz (29-4-2, 22 KO) volverá a subirse a un cuadrilatero éste jueves en el Barclays Center de Brooklyn. Su rival, a diez vueltas, será Luis Collazo (34-5, 17 KO).

23 de junio de 2012, Staples Center. Victor Ortiz ya tiene todo arreglado para enfrentar al Canelo Alvarez dentro de tres meses. De hecho el mexicano está sentado en el ringside calentando la pelea y las cámaras lo enfocan en cada descanso entre round y round. Van nueve asaltos y Ortiz está adelante en las tres tarjetas. No puede salir nada mal. Otra vez no. Otra vez sí. Josesito Lopez, convidado de piedra en esta historia, mete una zurda pesadísima en la cara de Ortiz que retrocede con la boca abierta de par en par. Suena la campana, los dos a sus rincones, un minuto. Algo pasa en la esquina de Ortiz, un médico lo revisa. No sale. Ortiz sigue sentado y no sale a pelear el décimo. Tiene rota la mandibula y no puede parar de escupir sangre. Nadie entiende nada. Josesito tampoco. Acaba de estropear los planes de Ortiz, Canelo, Golden Boy Promotions y Showtime.

Desde aquel día Ortiz no volvió a pelear. Le pusieron una placa de titanio con tres tornillos, le ataron la mandibula con alambres y lo mandaron a su casa. Incapacitado para boxear, aprovechó el parate para entrar a Dancing With The Stars (el Bailando de ellos) y unos meses después formaría parte del elenco de Expendables 3.

Antes de Josesito, la tele y el cine, Ortiz estaba llamado a ser el nuevo Oscar De La Hoya pero su carrera estuvo plagada de altibajos. Abandono ante el Chino Maidana en 2009, empate con Peterson en 2010, victoria sobre Berto en la mejor pelea de 2011 y derrota inolvidable ante Mayweather. Le tiró un cabezazo a Floyd, le pidió perdón con los brazos abajo como mil veces, quería abrazarlo, darle un beso, disculparse, hasta que Money se hinchó las bolas y lo noqueó. Always protect yourself. Siempre metido en combates accidentados Victor Ortiz. Por eso hay que verlo siempre, pelee contra quien pelee.

Luis Collazo tiene 32 años y su mejor momento ya pasó hace rato, pero es un boxeador incómodo y llega con la confianza de haber ganado sus últimos tres combates. Va a ser recontra local en el Barclays Center y tiene con qué complicar a Ortiz, célebre, precisamente, por complicarse sólo.

*Fox Sports 2, jueves 30/1 desde las 23 hora argentina*

e.b.

Lo que viene

Recién se está yendo enero pero ya se puede ir palpitando lo que será el primer semestre del año con las vueltas de Chavez, Canelo, Pacquiao, Mayweather, Maravilla y Cotto, entre otros. Así iría la cosa:

  • 1º de marzo: Chavez Jr vs. Bryan Vera II

Photo Credit: Chris Farina/ Top Rank

Marzo arranca con la reaparición del gordito malcriado de Sinaloa, Julio Cesar Chavez Jr. El hijo de la leyenda viene de dejar la peor imagen posible contra Vera. Primero pidió postergar el combate por un corte en una ceja durante la “preparación”. Una vez reprogramado, Bob Arum tuvo que volver a negociar el peso pactado, de 162 a 168 libras. Luego, la semana previa a la pelea fue una locura de rumores de que Chavez tampoco iba a poder cumplir con el peso límite de los súper medianos. Terminó todo a las corridas, 24 horas antes, teniendo que pagarle un plus a Vera para que aceptara subir a 173 libras. La pelea salió buenísima, se mataron a piñas, y aunque el texano hizo lo suficiente como para ganar, los jueces lo bolsiquearon y le dieron el triunfo unánime a Junior. Ojalá esta revancha salga tan entretenida como la primera. Atención al semifondo: el ucraniano y doble oro olímpico Vasyl Lomachenko, con sólo una pelea profesional en su haber, va por el título pluma OMB de Orlando “Siri” Salido.

  • 8 de marzo: Canelo Alvarez vs. Alfredo Angulo

Photo Credit: Esther Lin/ Showtime

Los dos vienen de perder feo. El Canelo bailó doce asaltos con el mejor de todos. Agarró el cheque más lindo de su vida, pero la poca credibilidad que había cosechado ante rivales acabados o inflados medio que se le fue al tacho. El Perro, en cambio, la venía llevando contra Erislandy Lara pero una piña bien puesta del cubano lo arruinó y a Angulo, duro como es, no le quedó otra que abandonar. Ambos necesitan salir de perdedores pero el Canelo no tiene margen de error, es ganar o ganar. Completan una cartelera tremenda en el MGM: Santa Cruz vs. Mijares, Panterita Figueroa vs. Ricardo Alvarez, Carlos Molina vs. Jermall Charlo y Nihito Arakawa vs. Jorge Linares.

  • 12 de abril: Tim Bradley vs. Manny Pacquiao II

Tendría que haber sido una revancha inmediata después del robo en la primera pelea. Pacquiao ganó a los ojos de todo el mundo en junio/2012 salvo para los dos jueces delirantes que le dieron la decisión y el título a Bradley. Acto seguido, Manny se comió el nocaut de su vida en la cuarta pelea con Márquez y se tomaría casi un año de descanso antes de volver para apabullar durante doce asaltos a Brandon Rios. Por su parte, Bradley iba a salir perjudicado de aquella “victoria” ante Pacquiao. La gente lo despreciaba, el tipo era un fraude. Decidió tomar riesgos y peleó irracionalmente contra Ruslan Provodnikov, pensando sólo en dar espectáculo y recuperar adeptos. Le salió bárbaro, fue la pelea del año. Cuando meses más tarde le ganó por puntos ajustadamente a Marquez en Las Vegas terminó bien posicionado en todas las discusiones para boxeador del año. Se reinventó a sí mismo. Cuando vuelvan a verse las caras en abril, uno, Bradley, va a pelear por el cachito de reivindicación que le falta. El otro, Pacquiao, para disipar dudas y mantener encendida la ilusión de una pelea imposible con Floyd Mayweather.

  • 3 de mayo: Floyd Mayweather vs. ?

“Money” sigue estirando la definición sobre su próximo rival. Hasta hoy sólo trascendió que el nombre no sale del británico Amir Khan o nuestro Marcos Maidana. En realidad Khan no hizo ningún mérito especial en los últimos tres años como para tener la chance de pelear contra el mejor de todos. Pero su apellido en el cartel al lado del de Floyd aportaría más platita que el del Chino. Y también menos riesgos. A la espera de confirmación.

  • 7 de junio: Miguel Cotto vs. Sergio Martinez

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Las negociaciones llegaron a buen puerto y sólo falta el anuncio oficial. Es la única pelea de todo este repaso que resiste cualquier pronóstico. Demasiadas incógnitas, sobre todo del lado del argentino. Sus lesiones, cómo y dónde va a entrenar, si lo hará a pleno en Oxnard como en sus mejores épocas o en Madrid entre algodones como la última vez. En cuanto a Cotto, algunos reparos sobre su adaptación a las 160 libras. Dos años atrás Maravilla lo rompía todo; hoy el quilmeño no llega bien. Cotto lo sabe y por eso rechazó diez millones por un duelo con el Canelo con tal de enfrentar a un Martinez vulnerable ahora. Su sociedad con Freddie Roach parece haberle devuelto el hambre y lo impulsa una motivación extra: la oportunidad de ser campeón en cuatro divisiones diferentes, algo inédito en la historia del boxeo de Puerto Rico.

e.b.

Mikey retuvo ante Burgos

Mikey García (34-0, 28 KO) le ganó por puntos en decisión unánime a Juan Carlos Burgos (30-2-2, 20 KO) en el MSG Theater y retuvo así su corona súper pluma OMB. Otro buen triunfo ante un rival legítimo, aunque estuvo lejos de ser la noche soñada para quienes buscan apurar un ascenso de Mikey al estrellato.

Indiscutible victoria para el pupilo de Robert García. Las tarjetas de los jueces fueron 118-110, 118-110 y 119-109; esto es, ninguno de los tres jurados lo vio a Burgos ganar más de dos rounds. Y sin embargo, en cuatro peleas mundialistas, éste tijuanense fue el rival que más expuso a Mikey, sacándolo de su zona de confort y forzándolo a hacer una pelea fea.

De movida, la mandíbula de García volvió a dejar abierto algún que otro interrogante. Venía de caer en el round 2 ante Rocky Martinez en noviembre/2013 y anoche, otra vez, una derecha en el segundo asalto le aflojó las rodillas. Es cierto, el campeón asimiló bien el golpe y de ahí en adelante el combate fue todo suyo, sí, pero qué pasaría con García si le pegara un peso welter, como sugieren los rumores que hablan de un salto a las 147. Está por verse. A lo mejor después de éste combate, y si tomaron nota de qué paso con Broner que apuró el paso de ligero a welter y se comió una palizota memorable contra el Chino Maidana, los manejadores de Mikey la piensen dos veces antes de apresurarlo tanto.

Por momentos García peleó cómodo, sobre todo durante la primera mitad de la pelea cuando el Miniburgos todavía tomaba riesgos y le dejaba ventanas abiertas al campeón, un contragolpeador natural. Pero con el correr de los asaltos Burgos fue aceptando que simplemente no tenía lo necesario para ganar y se replegó. Así las cosas, la mentalidad chiquita del mexicano, sumada a un Mikey García que se diluye cuando tiene que cargarse toda la pelea al hombro él solo, redondearon una segunda mitad de combate para el olvido.

García se esmeró un poco por generar espectáculo, yendo a buscar, presionando y tratando de cortar espacios en el ring, pero Burgos a esa altura ya estaba dedicado a salir para los costados y no dejarse encontrar. Los últimos dos rounds, los de campeonato, los pelearon en piloto automático y el público del Madison, fastidiado, reprobó todo con abucheos.

Ahora habrá que ver qué camino toma la carrera de Mikey García. Seguramente haya sido su último combate en súper pluma y suba a las 135 libras. Parecería que allí lo espera una pelea con Yuriorkis Gamboa, un combate que le conviene más al Ciclón de Guantánamo que a Mikey y un choque de estilos que no entusiasma demasiado por más tweets desafiantes que se manden. Imaginate un boxeo sin guerra fría. Imaginate Mikey García versus “Panterita” Figueroa.

Un rato antes, el semifondo entre Bryant Jennings (18-0, 10 KO) y Artur Szpilka (16-1, 12 KO) resultó ser una pelea de lo más entretenida. El norteamericano terminó prevaleciendo en el duelo de invictos pesados a partir del round 6 cuando derribó a Szpilka. Al polaco se le hizo muy cuesta arriba después de la caída y la definición llegó por nocaut técnico a los 2’20” del round 10.

Más temprano, el prospecto boricua Felix Verdejo (10-0, 7 KO) noqueó al mexicano Lauro Alcantar (8-1, 1 KO) en tan sólo 21 segundos de combate.

e.b.

Demoliciones Huck

Marco Huck (37-2-1, 26 KO) fue una topadora imparable en la noche de Stuttgart. Noqueó en seis asaltos a Firat Arslan (33-7-2, 21 KO) y se sacó las ganas ante un rival con el que traían antecedentes. Ahora el Capitán amaga con volver a peso pesado para desafiar a Wladimir Klitschko.

No va a poder reprocharse nada Arslan. La primera vez que peleó con Huck, en noviembre/2012, medio mundo lo vio ganar salvo los tres jurados que lo despojaron del triunfo. Esta vez no le alcanzó la nafta, pero con 43 años hizo todo lo que pudo y perdió en buena ley con un boxeador que, cuando larga la joda y se entrena con la motivación necesaria, es una bestia.

Huck sabía que tenía una deuda por saldar ante Arslan. Lo dejó venir un poco en los primeros asaltos y a partir del round 3 comenzó a desmantelarlo. Encontró grietas en esa guardia rara con los codos muy abiertos, y percutió sin parar con ganchos al cuerpo y uppercuts violentísimos al mentón. Para el round 6 ya se presentía lo que estaba por llegar. Arslan salió a tirar lo poco que le quedaba y sin querer le abrió la puerta a la definición. Huck lo enganchó de contra y a la lona. Enseguida otra caída más y a poco de una tercera, el árbitro intervino para proteger a Arslan y que no recibiera más castigo. Nocaut técnico en el sexto asalto, por demolición.

Decía Huck tras retener el título: “Cuando estoy entrenado al máximo nadie en el mundo puede ganarme, ni en cruceros ni en pesados.” Le sobra confianza al campeón, pero sinceramente no tiene nada que hacer contra el menor de los Klitschko. Ya se quedó corto una vez ante un rival más parejo como Alexander Povetkin, simplemente no veo cómo podría complicar al multicampeón ucraniano. A lo mejor debería intentar por el lado del CMB, corona que dejara vacante Vitali K, hoy metido de lleno en la política de su país. Tal vez ahí el Capitán Huck encuentre un rival que sea más accesible para sus aspiraciones y al cual pueda llevar a pelear a Alemania.

e.b.

Mikey García apura motores

BebS6i0CUAEIWqXEn Oxnard, California, Robert García maneja el gimnasio de moda. Elegido entrenador del año en 2012, García tiene un nutrido establo integrado por campeones como Nonito Donaire, Marcos Maidana, Evgeny Gradovich y Brandon Rios, y a otros como Julio Cesar Chavez Jr preguntando precio por sus servicios. Pero si hay un crack entrenando en ese gimnasio es el hermano de Robert, Mikey.

Mikey García (33-0, 28 KO), 26 años, campeón del mundo súper pluma (y previamente pluma) es la joya del Robert García Boxing Academy. Ninguno como él resume tantas condiciones y proyección. Su promotor Bob Arum lo sabe hace rato y, se comenta, anda con ganas de apurarlo y saltear unas cuantas categorías y a nombres como Uchiyama, Lomachenko, Gamboa o Provodnikov para ir directamente por el premio mayor: una pelea con Manny Pacquiao en un futuro cercano para suceder a la megaestrella filipina en lo más alto de la estructura de Top Rank.

A esta altura, esos rumores ya cruzaron las puertas del RGBA y llegaron a oídos de Mikey y su equipo. El cuchicheo es inoportuno, porque el sábado toca exponer el título ante un rival sólido como es Juan Carlos Burgos (30-1-2, 20 KO) que va a tratar de aprovechar cualquier distracción. 

Si de algo sabe Arum, que de boxeo lo conoce todo, es de tiempos. Rara vez va a apurar a una figura de su escudería salvo que tomar riesgos implique, de mínima, un billete que cierre por todos lados. Bob sabe marinar peleas.

Por ahora, con la camiseta de Top Rank puesta, Mikey García viene dando pasos correctos. En 2013 pasó por encima a Salido, Juanma López y Rocky Martinez, todos rivales legítimos, conquistando títulos en dos categorías diferentes y mezclándose en la discusión para boxeador del año. Se lo ve maduro, prueba de ello cómo se sobrepuso a una caída sorpresiva en el round 2 ante Martínez. García no estuvo lastimado, pero manejó la situación con mucha capacidad. Sin desesperarse, se apegó a la estrategia de su hermano y fue demoliendo a zurdazos al boricua hasta noquearlo en el round 8.

Ahora toca el Miniburgos, que llega necesitado tras dos empates (el primero de ellos, justamente, contra Rocky Martinez). Insisto, es un rival probado, pero no está al nivel de García hoySi Mikey no les da cabida a los rumores de un súper combate con Pacquiao y se enfoca sólo en el tijuanense, ésta pelea tendría que ser la última en las 130 libras y un peldaño más en la escalera para alguien que está llamado a ser una de las caras importantes de este deporte una vez que Floyd y Manny ya no estén.

Completan la cartelera, en duelo de invictos, el polaco Artur Szpilka (16-0, 12 KO) y Bryant Jennings (17-0, 9 KO). Combatirán a diez rounds dentro de la categoría pesados. Pero antes Felix “El Diamante” Verdejo (9-0, 6 KO), para mí el prospecto del año 2013, buscará seguir acumulando experiencia contra el sonorense Lauro Alcantar (8-0, 1 KO). Con 5.000 entradas vendidas, se espera un lleno total en el MSG Theater de Nueva York.

*HBO Boxing After Dark, sábado 25/1 desde las 23:45 hora argentina*

e.b.

Previa: Peterson/Jean

69512_10150365594759963_877209168_nOcho meses después de que nuestro Lucas Matthysse lo rompiera todo en apenas tres rounds, éste sábado por la noche vuelve Lamont Peterson (31-2-1, 16 KO) al cuadrilatero. Su rival, a priori accesible, será Dierry Jean (25-0, 17 KO) nacido en Haití y nacionalizado canadiense, como Stevenson, como Pascal. Estará en juego la corona súper ligero FIB de Peterson.

Consultado sobre si cree haber superado aquella noche de mayo de 2012 en Atlantic City, Peterson respondió: “Como peleador que soy tengo que bloquear ese recuerdo y avanzar. Sé que todavía puedo pelear y que sigo siendo un buen boxeador. Necesito olvidarme de aquello”. No suena muy confiado que digamos, pero Peterson ya volvió antes de otros reveses, una derrota contra Bradley en 2009, un empate mayoritario en 2010 con Víctor Ortiz que lo tuvo por el suelo un par de veces y un dóping positivo en 2012 antes de la revancha con Amir Khan que terminó suspendiéndose. Aunque una palizota como la que le dio Matthysse deja otro tipo de marcas. No obstante, volver contra un rival sin experiencia mundialista como Jean y en casa, Washington DC, parece ser una movida conveniente para Peterson en su afán por reposicionarse dentro de las 140 libras.

En el semifondo, Gabriel Rosado (21-7, 13 KO) es siempre garantía de espectáculo. Guapo, va para adelante y se corta todo. Un probador de jerarquía con varios rivales de renombre en su historial (Golovkin, Angulo, Quillin, Soto Karass). Después de dos derrotas y un no contest en 2013, Rosado deja la categoría medianos y vuelve a súper welter para medirse con el mellizo Jermell Charlo (22-0, 11 KO), joven prospecto de Golden Boy Promotions, a diez asaltos. Pelea clave para ambos, podrían llegar a robarse la noche.

*Showtime Championship Boxing, sábado 25/1 desde las 23 hora argentina*

e.b.

Au revoir, Bute!

El Lucian Bute (31-2, 24 KO) que defendiera nueve veces su título de las 168 libras no existe más, quedó sentado en las cuerdas de un ring de Nottingham, vapuleado por Carl Froch en mayo de 2012. Anoche, Jean Pascal (29-2-1, 17 KO) lo dominó de punta a punta y se quedó con el duelo del barrio en decisión unánime (116-112, 118-110 y 117-111). Mi tarjeta: 118-111.

Lo que se vio anoche en el Bell Centre de Montreal y frente a más de 20.000 personas son las sobras de Bute. Lento, débil, sin iniciativa, a puro amague y se podría decir que hasta temeroso, con la derecha siempre extendida, como sobreprotegiéndose. A sus 33 años ya debería replantearse su continuidad en el boxeo.

La pelea fue mala, pero la culpa no fue sólo de Bute. Pascal también hizo todo lo posible para que el combate fuera un bodrio. Especuló hasta el hartazgo e hizo lo mínimo e indispensable para ir ganando rounds y asegurar el triunfo en las tarjetas. De a ratos canchereó y puso en vergüenza a su rival imitando a su amigo Roy Jones Jr, que dejó su puesto de comentarista en la transmisión de HBO para colaborar en la esquina de Pascal. Otras veces se recostó en las sogas, un poco para cansarlo al rumano y otro poco para ponerlo en evidencia de que sus golpes eran caricias. Y cuando Pascal veía que Bute se ofrecía un poco, le metía una furia de 15 o 20 segundos y se llevaba por delante a Le Tombeur que quedaba barrileteando. Sólo el último round escapó de la mediocridad. Bute salió jugado a buscar a Pascal con la poca nafta que le quedaba en el tanque y hubo un par de intercambios intensos. Muy poquito y muy tarde.

Pascal nunca se calentó por noquear a Bute. Rocky Marciano decía: “¿Para qué bailar el vals diez rounds con un tipo al que puedo noquear en uno?” La respuesta la dio el mismo Pascal tras conocerse el fallo y su triunfo. Quiso dejar la puerta abierta para una revancha. Andá a saber, capaz Canadá quiere tanto a Bute y a Pascal y esperó tanto para verlos juntos sobre el mismo ring que quiere verlos pelear otra vez. Cuesta imaginárselo y además HBO ya debe tener otros planes: Stevenson/Pascal se impone para la segunda mitad del año en el Bell Centre.

Un rato antes, en el semifondo, Mike Perez y Carlos Takam combatieron a 10 rounds. Pérez, que venía de la pelea trágica que dejó a Mago Abdusalamov con daño cerebral, sobrevivió como pudo a los fantasmas de aquella noche, a un cabezazo en el tercer asalto y a un corte horrible en su ceja derecha, bien tratado en los descansos por su entrenador y cutman Abel Sanchez (Golovkin) para al fin escapar con un empate mayoritario bajo el brazo (96-94 Takam, 95-95 y 95-95).

e.b.

Pascal/Bute: El Super Bowl canadiense

Pascal/ButeEn la primera cartelera grosa de 2014, éste sábado en el Bell Centre de Montreal, van a estar peleando Lucian Bute (31-1, 24 KO) y Jean Pascal (28-2-1, 16 KO). Al evento se lo bautizó el Super Bowl canadiense y no es para menos, se esperan 22.000 personas en el estadio y se calcula que el combate entre estos dos ídolos locales vaya a verse en más de 400 bares de todo Canadá y por PPV. Es el evento boxístico más relevante para el país del norte desde la primera Leonard/Durán, en 1980.

No importa mucho que Bute sea original de Rumania ni que en realidad Pascal haya nacido en Haití. El primero vive en Quebec desde hace más de 25 años y el segundo se nacionalizó canadiense en 2012 e hizo toda su carrera profesional viviendo y peleando allá. Son dos tipos abrazados por Canadá, algo comparable a lo que pasa con los hermanos Klitschko, ucranianos, en Alemania.

Bute llega a esta noche con un parate de 15 meses sin pelear y con su mejor mano, la izquierda, medio cachuza. Alguna vez fue monarca de las 168 libras y se refugió con el título en Montreal y lo defendió siempre con éxito hasta que tomó riesgos. Viajó a Nottingham, el patio de la casa de Carl Froch, a hacerse cagar a trompadas. Cinco rounds le duró la audacia.

Por su parte, Pascal tiene más recorrido en la división y una ventajita de roce gracias a sus dos peleas con Bernard Hopkins, a quien le cedió su título por puntos luego de un primer encuentro que los jueces fallaron empatado. Me da la impresión además que Pascal también supera a Bute en condición física y aguante. Es un boxeador sólido y, a diferencia de su rival, no tiene un nocaut en contra fresco en la cabeza.

Es un combate, en la previa, de lo más interesante. Ninguno de los dos está en su mejor momento y probablemente nunca más vuelvan a estarlo. Tal vez sea la oportunidad de una última gran función de cara a su gente. Algo parecido a lo que vimos en diciembre con Malignaggi/Judah, dos ex campeones lejos de su prime peleando por definir quién era el más capito (?) de Brooklyn. Bueno, Pascal y Bute se suben al ring por el honor y eso debería ser motivación suficiente para que ofrezcan una buena pelea. Mientras, Adonis Stevenson espera al ganador para completar lo que parece ser la sucesión lógica como ídolo de Canadá.

*HBO World Championship Boxing, éste sábado, 15 minutos después de la medianoche*

e.b.