Kovalev: “Stevenson es una mierda”

Photo Credit: Ed Mulholland/ HBO

Sergey Kovalev (24-0-1, 22 KO) noqueó otra vez y retuvo el cinturón de la OMB, pero una serie de acontecimientos que poco tienen que ver con él lo dejaron en una posición incómoda de cara al futuro, sin rivales de fuste a la vista.

Vi las últimas cinco peleas de Kovalev y no tengo dudas, el tipo tiene una potencia incontenible. Todo lo que le pusieron adelante lo rompió, aunque surgen algunos cuestionamientos (válidos) respecto al nivel de oposición que enfrentó. Cedric Agnew (26-1, 13 KO), su más reciente víctima, salió a pelearle sin ningún tipo de plan. Aguantó lo mejor que pudo, siete rounds escondido detrás de su guardia. Kovalev fue paciente. Percutió una y otra vez hasta que Agnew no quiso más lola.

Esta pelea nunca estuvo pensada como el desafío definitivo para el ruso. De hecho, era un compromiso para mantenerse activo, tal cual lo sería para Adonis Stevenson (23-1, 20 KO, titular CMB y campeón lineal de las 175 libras) su choque en mayo ante Andrzej Fonfara. Dos peleas livianas para que ambos ganen y seguir dándole manija a lo que sería una gran pelea unificatoria. Pero en las últimas semanas se vino todo abajo.

Kovalev/Stevenson era una pelea 100% factible por varias razones. No existían conflictos entre Main Events y GYM, sus respectivas promotoras, ambos venían peleando en la pantalla de HBO y económicamente no era una pelea cara porque ninguno de los dos es todavía una atracción consolidada. Ya había habido incluso conversaciones preliminares entre sus manejadores para que Kovalev y Stevenson se enfrentaran en el segundo semestre de 2014 en HBO. Y entonces apareció Al Haymon.

Haymon es hoy por hoy el hombre más influyente en el mundo del boxeo. Su incidencia en el deporte es sólo comparable a la que pueden tener Bob Arum (Top Rank), Richard Schaefer (Golden Boy), y los ejecutivos de HBO y Showtime, punto, nadie más. En su rol de asesor, Haymon logra conseguir mejor guita que nadie para sus representados y en febrero fichó a Stevenson. Enseguida, Haymon logró que Stevenson despegara de HBO y aceptara una mejor oferta de Showtime para su pelea con Fonfara. Queda claro que Haymon cruzó de vereda a Stevenson en busca de horizontes más redituables, concretamente un combate ante el interminable Bernard Hopkins.

No es la primera vez que pasa. Desde que Floyd Mayweather, asesorado por Haymon, dejó HBO para firmar seis peleas con Showtime por 200 palos, HBO decidió drásticamente dejar de hacer negocios con Golden Boy Promotions y con Haymon, una reacción muy de minita despechada teniendo en cuenta que estos dos manejan boxeadores importantísimos que en muchos casos se hicieron de un nombre y armaron su récord peleando en HBO. Ahora que varios de ellos están en posición de convertirse en estrellas de pay-per-view, HBO la va de ofendido y la competencia, Showtime, aprovecha a llevárselos y, por primera vez, le disputa de igual a igual el liderazgo en las transmisiones.

Muchos vieron la maniobra de Stevenson como una jugada para evitar a Kovalev. De nuevo, por si no se entendió: con este status quo, la pelea es irrealizable. Otros, más racionales, entienden que esto es un negocio y que Stevenson hará mejor plata yendo detrás de Hopkins. Minutos después de noquear a Agnew, le preguntaron a Kovalev qué pensaba de esta situación: “No quiero hablar de Stevenson, es un pedazo de mierda.” Tranqui el ruso. Se entiende la calentura, quedó en medio de la guerra fría, por la picardía de Haymon y de Espinoza de Showtime para llevarse a Stevenson, y la paja de HBO que podría haber abrochado Stevenson/Kovalev hace semanas por dos mangos. Ahora HBO firmó un multicontrato con un boxeador para el cual no tiene rivales importantes salvo, y hasta ahí nomás, Jean Pascal.

Volviendo a lo estríctamente boxístico, Kovalev no brilló ante Agnew. Creo que depende en exclusiva de su tremenda pegada y que técnicamente es muy limitado. Tiene un repertorio de golpes acotado y una esquina floja encabezada por John David Jackson (ése). Esto es pura apreciación personal pero creo que Adonis Stevenson está un par de escalones por encima de Kovalev y hubiera piloteado bien al ruso. Lástima que con los eventos de éstas últimas semanas capaz nunca lo averigüemos.

Un rato antes, en el semifondo, Thomas Dulorme (21-1, 14 KO) le ganó por puntos en diez rounds a Karim Mayfield (18-1-1, 11 KO), 98-92, 97-93 y 96-94. Una pelea que se había calentado mucho en la previa, con manotazos y tángana en el pesaje, terminó siendo un embole. Dulorme abrazó sin parar y conectó varios golpes bajos; Steve Smoger le dejó pasar todas. A Mayfield le costó mucho encontrar la distancia y de a ratos quería boxear parado a cuatro cuadras de Dulorme. Una desgracia. Ninguno de estos dos va a ser nunca una estrella, olvidate.

e.b.

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Presentaron Maravilla/Cotto

Tras presentarse en Puerto Rico, Nueva York y Los Angeles, concluyó la gira promocional del combate entre Miguel Cotto y Sergio Martinez. Maravilla estará en nuestro país la semana próxima para dar una conferencia de prensa en Buenos Aires y luego vuelve a España para retomar los entrenamientos.

Lo buscó por todos lados Maravilla a Cotto pero no lo encontró. El campeón de los medianos le recriminó al boricua tanto vedettismo durante las negociaciones. “Voy a subir yo primero al ring, voy a estar en la esquina azul y mi cara estará a la izquierda en los carteles aunque yo sea el campeón, porque sino Cotto no peleaba. El 7 de junio se acaban las excusas y se acaban las tonterías, ese 7 de junio voy a ganar yo, va a ganar Argentina.” Maravilla también tiene su ego y le jode ceder todo el protagonismo.

Cotto, por su parte, se limitó a explicar que “el boxeo es un negocio, Martinez debería entenderlo. Cuando peleé con Manny Pacquiao me tocó ser el lado B. Cuando peleé con Floyd Mayweather me tocó ser el lado B. Esta vez el que corta los tickets soy yo y le toca a Sergio ser el lado B.” Cotto va a estar viajando a Los Angeles en la primera semana de abril para acoplarse a los entrenamientos de Pacquiao en el Wild Card Gym de Freddie Roach. Hasta podrían llegar a hacer sparring juntos, según dijo el seis veces Entrenador del Año.

Consultado sobre el peso y su primera incursión en la categoría medianos, Cotto desestimó cualquier ventaja que pudiera tener Martinez. “No creo que haya tanta diferencia de tamaño como se dice. No voy a subir de peso sólo para emparejarlo. Pelearé en el peso en que me sienta cómodo. Confío en mis habilidades y en que estaré bien preparado para ganarle.” La pelea está pactada a un peso máximo de 159 libras, una por debajo del límite de la categoría, otra condición excéntrica del equipo Cotto que incluso Bob Arum, promotor del combate, calificó como “una estupidez”.

A Maravilla hoy es inevitable preguntarle por sus lesiones. De su condición física depende cualquier pronóstico. Al respecto, el campeón dijo “El descanso me vino muy bien. Llevo más de 50 combates a cuestas. Con mi experiencia, la inactividad no debería afectarme.” Asimismo, Martinez contó que, aunque su rodilla operada está “9 puntos sobre 10” hace un año que no corre, y que por precaución y consejo de sus médicos se mantendrá así hasta el 31 de marzo. Preocupante.

La venta de entradas viene siendo un éxito y no extrañaría que antes de fin de mes cuelguen el cartelito de “sold out” en las ventanillas del Madison. Para muchos es, en la previa, la mejor pelea del semestre, por encima de Mayweather/Maidana y la revancha Bradley/Pacquiao.

Cotto, campeón en las 140, 147 y 154 libras buscará convertirse en el primer boxeador de Puerto Rico campeón en cuatro categorías diferentes. Maravilla irá por otra noche de gloria en rodeo ajeno donde pondrá en juego su título y, tal vez, su continuidad en el deporte.

e.b.