Corran a los chicos del televisor

matthysseprovEste sábado por la noche en Verona, Estado de Nueva York, Lucas Martín Matthysse (36-3, 34 KO) y Ruslan Provodnikov (24-3, 17 KO) subirán al ring para protagonizar la segunda pelea más esperada por los fanáticos del boxeo en 2015. Transmiten TV Pública desde las 21h y Combate Space a partir de las 22:45h.

Seguramente el Turning Stone Casino no tenga el lujo de un MGM Grand, ni la mística reciente del StubHub de Carson, pero al fin y al cabo eso importa poco cuando tenés a dos boxeadores como La Máquina argentina y el Rocky de Siberia que no se guardan nada y van camino a matarse a bombazos. Vienen de protagonizar las últimas dos peleas del año, Matthysse en abril de 2014 cuando noqueó a John Molina en once asaltos y Provodnivov en 2013, una noche en la que le pegó muchísimo a Tim Bradley pero no le alcanzó para ganar en las tarjetas de los jueces.

Al ruso no parece caerle del todo mal el rol de probador. Ciertamente es un peleador durísimo, pero no tiene material para campeón del mundo en las 140-147 libras por más devaluada que esté esa denominación hoy en día. Matthysse, en cambio, tiene talento. Pero a veces con eso no alcanza. Permítanme insistir con que al argentino le falta un plus que podría habérselo dado adquirir el hábito de entrenar en Estados Unidos, con una esquina más profesional, en un gimnasio mejor, con sparrings más exigentes y con la prensa más cerca. Un sacrificio que a Marcos Maidana le redituó reconocimiento y dos peleas millonarias ante Floyd Mayweather. Con 32 años de edad, no parece que Matthysse esté dispuesto a hacer ese cambio de vida ahora. Así, achatado, Lucas puede ganar o perder contra cualquiera. Una victoria ante Provodnikov seguramente implicaría una continuidad de las condiciones de trabajo actuales. Una derrota, en cambio, podría ubicarlo más cerca del retiro que de replantearse estas cosas.


LEER TAMBIEN

Top 20 libra por libra — abril/2015


Hace algunos meses Oscar De La Hoya decidió recuperar el control de su compañía Golden Boy Promotions. Afectado por su adicción a las drogas, De La Hoya había dejado todo al comando de su CEO y mano derecha, Richard Schaefer. Durante ese tiempo, Schaefer se acercó demasiado al manager de boxeadores Al Haymon y, con carpa, desmontaron todo el armado de Golden Boy, dejando que se vencieran los contratos de sus boxeadores más importantes y tomándolos Haymon para su establo. De La Hoya volvió, tomó la iniciativa vía abogados y obtuvo la renuncia de Schaefer más una compensación económica grosa por la pérdida de los derechos promocionales de Danny Garcia, Keith Thurman, Amir Khan, Leo Santa Cruz, Marcos Maidana, Adrien Broner, Robert Guerrero, Deontay Wilder y muchísimos otros. Pensando en la reconstrucción, a De La Hoya sólo le quedaron dos caras de las importantes: Canelo Alvarez y Lucas Matthysse. Así de valioso es hoy el chubutense para el futuro de De La Hoya, quien estuvo en Buenos Aires días atrás dando entrevistas pero ante todo haciéndole el aguante a su pollo.

El pronóstico es reservado. Provodnikov es un boxeador brutal, va para adelante con fiereza, pega fuerte y tiene aguante. Peligrosísimo. Ahí sus virtudes. ¿Sus defectos? No tiene defensa, es siempre frontal, tira casi todo arriba y si no encuentra la pelea se frustra y se desinfla. Matthysse tiene las herramientas para ganarle al ruso pero para eso necesita ser inteligente y no tentarse con ir al intercambio de piñas, tratar de boxear un poco más y sacar partido de su técnica, superior a la de Provodnikov. Si está en buena condición física y se mantiene enfocado, Matthysse debería poder sortear este desafío, despejar algunas dudas que quedaron de aquella pelea con Molina y ponerse a soñar con algo más grande. Ya le colgaron el cartelito de “combate del año” antes de que suene la campana, con ocho meses y medio más de boxeo por delante y con Mayweather/Pacquiao acá nomás. Ojalá la pelea sobreviva a semejante expectativa.

Chavez-Fonfara-Banner

En simultáneo, en la otra punta de los Estados Unidos, en California, Julio Cesar Chavez Junior (48-1-1-1sd, 32 KO) vuelve a trece meses de su última pelea, con nuevo promotor, nuevo canal de televisión, nuevo entrenador y los mismos malos hábitos de siempre. Tendrá enfrente a un rival bravo, el polaco Andrzej Fonfara (26-3, 15 KO) que hace poco menos de un año le dio mucho trabajo al campeón medio pesado Adonis Stevenson. No, Fonfara no es Golovkin, Chavez le rajó a la posibilidad de enfrentar al kazajo por mucha plata el año pasado en un arrugue imperdonable. Sin tele para Argentina, a mirarla de reojo por internet mientras dure Matthysse/Provodnikov.

e.b.

Anuncios