GGG: lo que viene para Golovkin

gggr0Éste sábado pasado en el Madison Square Garden, Gennady Golovkin (30-0, 27 KO) demolió al australiano Daniel Geale (30-3, 16 KO) en apenas tres asaltos y dio un paso GRANDe rumbo a la consolidación // De la mano de Abel Sanchez su boxeo crece y GGG sigue convenciendo escépticos // El deseo del kazajo, según dijo en conferencia de prensa después de la pelea, es unificar fajas en las 160 libras // Su ascenso a la cima no se detiene y la pregunta obligada hoy es quién lo para a Golovkin // A continuación, Repasamos sus posibles rivales.

 

cottor0MIGUEL COTTO (campeón lineal y CMB 160)
La pelea más importante para Golovkin. ¿Es viable? Sí, no existen conflictos entre los promotores ni la TV. Cotto es una especie de agente libre. Viene de pelear el mes pasado con Maravilla en HBO/Top Rank, y mañana, si quisiera, podría ir y pelear con el Canelo Alvarez en la contra, Showtime/Golden Boy. Y esa, precisamente esa, sería una pelea gigante para Cotto, mucho más que con Golovkin. Consultado al respecto, Gaby Peñagarícano, manager del boricua, dijo que GGG todavía no es un nombre de los grandes y que una pelea con él ahora sería “prematura”. “Además Golovkin nunca peleó en PPV”, agregó Peñagarícano, a quien habría que recordarle que Austin Trout y Delvin Rodríguez, dos de los últimos tres rivales de Cotto, tampoco lo habían hecho antes de enfrentar al puertorriqueño. En agosto volverá a reunirse el Team Cotto para estudiar rivales y pasos a seguir. Se especula con que podría regresar al ring en diciembre.

CARL FROCH (FIB y AMB súper 168)
Antes de la revancha de Wembley con Groves, la promoción de la pelea organizó un chat con los boxeadores. Ahí les preguntaron si eventualmente alguno pelearía con GGG. La Cobra respondió: “Evitaría a Golovkin como si fuera una plaga. Pega como una mula. Ninguna necesidad de vérmelas con él. Es demasiado peligroso”. “Por la plata correcta lo haríamos”, tuvo que aclarar Eddie Hearn, promotor de Froch. “Estas son cosas que HBO saca de contexto para construir hype en torno a Golovkin. Alguien como Carl no evita a nadie. Con su mandíbula y en 168 libras creo que sería una pelea 50/50″. Dijo Abel Sanchez que Golovkin iría a Inglaterra con tal de pelear con él. Pero Froch tiene otras opciones: Chavez Jr, James De Gale, o un tercer mano a mano con Kessler.

Hassan NDam vs Peter QuillinWorld WBO Middleweight boutOctober 20, 2012Brooklyn, New YorkPhotos By Tom Hogan/HoganphotosPETER QUILLIN (OMB 160)
El sábado, ni bien terminó GGG/Geale, Oscar De La Hoya tuiteó que le encantaría ver a su muchacho Kid Chocolate con Golovkin. Entre las promotoras no hay drama pero Quillin tiene a Al Haymon como asesor y HBO no acepta boxeadores suyos y, hasta donde sabemos, tampoco de Golden Boy. Así quedaron las cosas luego de que Floyd Mayweather se fuera a Showtime y aunque Richard Schaeffer no sea más el CEO de Golden Boy, no hubo por ahora gestos de acercamiento entre HBO y la promotora de De La Hoya. Difícil que pueda hacerse, más por Haymon que por Golden Boy. Nadie se muere por verla tampoco. La sensación es que Golovkin lo rompe todo facil al morocho.

caneloooSAUL “CANELO” ALVAREZ
Hermosa pelea. Al Canelo post paseo vs Floyd parece costarle dar las 154 libras para súper welter y se está quedando sin rivales ahí. No es momento para un desquite con Mayweather todavía (y posiblemente nunca lo sea). El triunfo con Lara encendió alguna discusión en torno al fallo, dividido, pero tampoco creo que dé para una revancha ahora. Molina y Andrade, titulares FIB y OMB respectivamente, no parecen ser rivales vendibles como para encabezar un PPV. James Kirkland es otro nombre que sonó. Los gemelos Jermell y Jermall Charlo están verdes todavía. No está muy claro el futuro de Canelo. Una pelea suya con Cotto rompería todo y si no sale esa tal vez tenga que poner un pie en las 160 libras. Hoy Golovkin tiene exclusividad con HBO y Álvarez con Showtime, lo que bloquea por completo cualquier chance de verlos sobre un mismo cuadrilatero.

jc8JULIO CESAR CHAVEZ, JR.
Otro peleón. El Hijo de la Leyenda te frena un misil de Hamas con la pera (?) y eso para sobrevivir contra Golovkin parece indispensable. Ya hubo negociaciones antes pero Chávez es basicamente un malcriado que se entrena como quiere, cuando quiere y dónde quiere. En mayo rechazó 7 millones para enfrentar al kazajo más otros 5 palos mínimo por la pelea siguiente a esa. Según declaraciones de su viejo, Junior bajaría a 160 libras por Cotto (y sólo por Cotto, agrego yo) pero parece bastante difícil que pueda. Sus últimos dos combates, ante Bryan Vera, los hizo en 173 libras (negociadas 48hs antes) y 168. Pero para Golovkin subir a súper mediano por Chávez nunca fue una traba y de hecho iba a hacerlo si hubieran peleado en julio. Hoy el mexicano es una incógnita total, su estado físico, su continuidad en Top Rank y su futuro todo pero, si tuviera que arriesgar, lo veo más cerca de pelear con Froch que con Golovkin.

WARD 3 (1)ANDRE WARD (campeón lineal y AMB Súper 168)
Dos medallistas en Atenas 2004. “Los estilos hacen a las peleas”, dicen y es cierto. Golovkin, la bestia con 90% de promedio de nocauts. Ward, el boxeador técnico que hace ajustes, top 3 en cualquier ranking libra por libra y ganador del Super Six. Por su boxeo, es el único de entre los posibles rivales al que favorecería por encima de Golovkin si tuviera que pronosticar ya un resultado. Tiene herramientas como para desmantelar al kazajo. A favor: los dos están con HBO y no hay conflictos entre sus promotores, Goossen y K2. Tampoco tendría drama GGG en subir a 168 libras con tal de pelearlo. En contra: Ward está en combate mal con Goossen y llevó su descontento a la justicia. Quiere zafarse de ese contrato pero ya tuvo dos sentencias en contra. Ese conflicto más la rehabilitación de un hombro operado hicieron que Ward peleara una sóla vez en los últimos 21 meses (ganó pts 12 a Edwin Rodríguez). ¿Otra contra? Ward no es precisamente el boxeador más excitante y vender sus combates no es nada fácil. Ward/GGG puede llegar a ser una pelea costosa para HBO, con muchas posibilidades de salir apenas hecho económicamente.

floydr0FLOYD MAYWEATHER (campeón lineal, CMB y AMB 154; lineal, CMB y AMB 147)
Una pelea con Floyd simplemente no es factible. “Si le preguntan a Gennady va a decir que sí, por supuesto que querría pelear con él, pero no es una posibilidad, hay que ser realistas”, descartó Tom Loeffler, promotor de Golovkin. Mayweather “debe” tres peleas en Showtime y GGG por ahora no se mueve de HBO. Y aún si eso no fuera un impedimento, jamás, repito, JAMÁS, “Money” subiría al ring contra el kazajo, no en 160 libras ni tampoco en 154.

maravillar0SERGIO MARTINEZ
Por favor, no (?). Maravilla subió roto y mal entrenado a pelear con Cotto y lo pagó carísimo. Perdió por paliza tras cuatro años de reinado indiscutido. Ahora, cuando todas las señales apuntaban a que el argentino se retiraría, sacó un comunicado diciendo que su carrera no terminó, que ante Cotto tuvo una mala noche, la peor de su carrera, y que quiere volver para recuperar el título, previa batería de exámenes médicos. Una locura innecesaria. No hay nada a su edad que no haya conseguido antes y GGG podría dejarlo estropeado. Salí de ahí, Maravilla.

Si ninguna de estas peleas fuera a concretarse a GGG le quedarían algunas alternativas, aunque no tan atractivas claro está. Una pelea con Marco Antonio Rubio puede no ser interesante a priori, pero si Golovkin lo pasa y pesca el cinturón interino del CMB le metería presión por otro flanco más a Cotto para unificar títulos. Sam Soliman, australiano, 41 años, tiene el cinto mediano de la FIB. Es una pelea fácil de hacerse y accesible para GGG, aunque le aportaría un cinturón y nada más. Otros nombres para Golovkin ya habría que ir a buscarlos a las 168: Arthur Abraham ó Mikkel Kessler serían buenos rivales, pero la incursión de Golovkin a súper medianos sería sólo por algún contrincante de los mencionados más arriba, los que garantizan platita y repercusión.

En boxeo se puede ser ídolo o desconocido, tener un cinturón, dos, cuatro, ocho o ninguno, pero no se es el mejor hasta que le ganás al mejor. Desde que Golovkin llegó a EEUU peleó contra algunos buenos boxeadores, ninguno de élite todavía. Necesita una victoria que lo defina. Éste sábado que pasó, GGG demostró estar listo para un gran reto. Lo que hay que apurar ahora es eso precisamente: los desafíos, ya no los rótulos o los slogans.

e.b.

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Telón

905820_10152673156873243_8037752183917465952_oY una noche Sergio Martinez (51-3-2, 28 KO) dejó de ser “Maravilla”. Subió al ring del Madison frío, tocado y sin piernas ante Miguel Cotto (39-4, 32 KO) que no desaprovechó la oportunidad de quedarse con el título lineal de los medianos y convertirse en el primer boxeador puertorriqueño campeón en cuatro divisiones diferentes.

Amargamente, ocurrió lo que preveíamos. Maravilla dependía de un milagro y no por lo que pudiera hacer Cotto sino por él mismo. Eran demasiados los obstáculos a sortear en la previa: las lesiones, las cirugías, la inactividad, la rehabilitación, los entrenamientos condicionados, las internas en su rincón. Y el paso del tiempo que, en boxeo, por lo general, es implacable.

Martinez seguro creyó que podía. Que iba a llegar bien, entero. Lo conozco poco, pero tuve la suerte de tenerlo enfrente algunas veces a través de una persona en común y semblantearlo. Es un tipo con una determinación increíble. Hace poco más de dos años, en una comida, nos explicaba paso por paso cómo iba a ganarle a Chavez. Te convencían tanto sus palabras que a la semana saqué pasaje a Las Vegas.

Tal vez aquel round 12 contra Chavez sea el pico más alto de su carrera. No hablo de rendimiento, que se entienda. Esos dos últimos minutos marcarían tanto su exaltación como boxeador mainstream como el comienzo del declive, barranca abajo. Apuró el regreso en cancha de Vélez, y empezó a gotear nafta contra Martin Murray, un inglés ordenado y duro pero muy cagón tímido, que no se animó a buscar el triunfo que hasta el round 10 estaba ahí suelto. Maravilla, sin piernas, sobre un ring mojado, con una mano rota y un hombro a la miseria, fue para adelante y atrapó aquella victoria en los rounds de campeonato. Ahí dejó el resto Martinez, como cuando apretás un trapo y lo escurrís, así se exprimió Maravilla en ese par de asaltos finales.

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Después de aquello no le quedó más nada al (ahora ex) campeón. Ni rodillas, ni pegada, ni movilidad, ni distancia, ni velocidad. En los últimos tres meses no se vio una sola imagen suya corriendo. Sí bicicleta fija, rodilleras, ejercicios para fortalecer la articulación operada, sombra, algo de bolsa y un ratito de manoplas en Nueva York para la prensa, a cinco días de la pelea. Con esos indicios no era difícil prever que Martinez no llegara a la noche del 7 de junio, como se dice, en pleine forme. Y si me doy cuenta yo imaginate Cotto y Freddie Roach.

Cotto dejó pasar una hilera de carretillas repletas de guita para pelear con el Canelo Alvarez por ir contra Maravilla. Ya hecho económicamente, fue por el récord ante un rival tocado. Hizo negocio y se revalorizó para la próxima. Saber y poder elegir contra quién y cuándo pelear es una ventaja muy grande en boxeo que sólo Cotto y un par más poseen. Supo hacerla valer, pero no se durmió ahí. Hizo los sacrificios que tenía que hacer, fue a buscar al entrenador que necesitaba para resetear su carrera, recuperó el hambre y se entrenó a pleno.

Este sábado que pasó, el quilmeño hubiera perdido contra cualquier top cinco de las 154/160 libras. Sonó la campana y ni tiempo tuvo como para sacudirse la escarcha de 407 días inactivo. Cotto y Roach llevaban semanas oliendo sangre y salieron a buscarlo con el gancho zurdo desde el arranque. ¿Habrá hecho sparring Martinez? ¿O la piña uno de Cotto fue la primera que recibió desde de la última que le pegó Murray? Porque dio esa impresión. Tres caídas en el primer asalto expusieron lo inocultable: el físico no le respondía. El panorama, irremontable.

Sólo por la paciencia de Cotto y su cautela para no quedar regalado a una contra es que hubo ocho rounds más de pelea. Un plan bien ejecutado. Y por el corazón de Martinez también, ni hablar. ¿Cuántos más se hubieran levantado después de la tercera caída? Él se mantuvo ahí luchándola, tratando de calentar la máquina para meterse en pelea pero no hubo caso. Y tras una cuarta cuenta en el round 9, Pablo Sarmiento, sensato ahí, no lo dejó salir a pelear el 10. Fue el final y Maravilla no puso excusas para no restarle méritos al nuevo campeón. Eso también es grandeza.

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Una cosa más sobre Miguel Cotto. Su triunfo fue absolutamente legítimo, por paliza, y si su rival subió todo roto a pelear no es su culpa. Pero creo objetivamente que el campeonato mediano le queda grande y que el título le va a durar poco. Ganarle a Delvin Rodríguez y a un Martinez estropeado no convierten a Cotto en la nueva fuerza indestructible del boxeo, aflojen con el bombo. Si Golovkin y el Canelo pasan sus compromisos de julio, van a ir por él. Más complicado, pero una revancha con Floyd Mayweather también podría aparecer sobre la mesa eventualmente.

Por último, queda la tristeza de ver a un campeonazo nuestro tan vulnerable, tan cagado a palos, y al lado el recuerdo de sus mejores noches. La amargura por ver a un monstruo que no supo cuándo parar y se aleja completamente abatido. Escribió Lowinger en estos días para thesweetscience.com que “un boxeador rara vez se baja del ring en el mejor momento. Por cada Rocky Marciano o Joe Calzaghe yéndose bien hay docenas de despedidas decadentes como las de Ali, Tyson o De la Hoya.” Martinez se engolosinó con una última victoria más, una de esas que definen una carrera y lo ponen a uno en Canastota. Estaba en todo su derecho.

Quedan flotando varias preguntas. ¿En Miami, se trabajó según la preparación que había planificado Gabriel Sarmiento en España? ¿Por qué un tipo con la inteligencia de Martinez y su aplicación al trabajo no terminó de armar una esquina de jerarquía? ¿Nadie en todo su equipo de trabajo le sugirió a un deportista de 39 años, que ni podía salir a trotar, que tal vez ya no estaba como para seguir boxeando? Espero, de corazón, que haya sido su última función. No le queda nada por demostrar que no haya ya logrado.

Hace quince días estuve en la Federación Argentina de Box. Tuvieron que abrir vacantes para formar nuevos árbitros y jueces porque, me decían, creció tanto la actividad que ya no dan abasto ante la gran cantidad de festivales que hay todos los fines de semana. A partir de Sergio Martinez revivió el boxeo argentino, nada menos. A darle las gracias y a aplaudirlo cada vez que ande cerca. Telón para una carrera extraordinaria que se puede leer y contar como un cuento. Adiós Maravilla y buena suerte.

e.b.

La hora de la verdad para Maravilla

10440809_10152660732558243_2851365015857830090_nNo siempre el boxeo se las arregla para enfrentar a dos boxeadores top en una pelea con pronóstico 50/50. Miguel Cotto (38-4, 31 KO) y Sergio Martinez (51-2-2, 28 KO) protagonizarán éste sábado en el Madison Square Garden de Nueva York uno de los combates más esperados del año.

El interrogante que condiciona cualquier predicción es cómo llega Maravilla físicamente. A los 39 años de edad, no pelea desde abril del año pasado y se prepara entre algodones para no resentirse de sus lesiones. Recién en abril sus médicos le dieron permiso para que salga a correr pero ni siquiera consta que lo haya hecho. Las imágenes que se filtraron desde entonces lo muestran mayormente encerrado en un gimnasio (en España primero, en Miami después), con una rodillera aparatosa en cada pierna, haciendo bicicleta fija y un ejercicio novedoso que consiste en hacer equilibrio sobre un skate sin ruedas, para fortalecer la articulación operada. Parece un juego comparado a aquellas preparaciones al palo en Oxnard.

Sergio-Martinez-Mike-Ehrmann-Getty-Images16Cuando se lo consulta sobre su estado físico Maravilla da señales confusas, tal vez a propósito, buscando despistar. A veces dice que está diez puntos, otras que el dolor es insoportable y que hace lo que puede. Sólo él, sus médicos y los hermanos Sarmiento saben cómo está. Lo cierto es que en Martinez las manos abajo, el visteo y la postura insolente son chiches. El boxeo del argentino siempre se nutrió de una condición física superior que hoy, con tanto machucón y quirófano encima, parece inalcanzable por más que disimule y se parta el alma queriendo volver a ser. Habrá que ver si puede sacudirse la escarcha que debe haberle dejado el parate.

Todo esto Cotto ya lo sabe. Hace dos años ésta pelea hubiera sido una carnicería y Maravilla lo rompía todo. Hoy es otro cantar. El boricua tuvo un bajón groso después de tomarse revancha de Margarito en 2011 y quedarse corto ante Floyd Mayweather en 2012. Se había quedado sin objetivos. Pareció que todo se acababa cuando perdió con Austin Trout en su casa, el Garden, pero Cotto supo pegar un volantazo a tiempo, levantó el teléfono y llamó a Freddie Roach para que sea su nuevo entrenador. Roach prometió que le devolvería el hambre y Cotto le aseguró que daría en cada entrenamiento todo le que le quedaba y que se retiraría con él en su esquina. La flamante sociedad arrancó dando frutos en un test livianito ante Delvin Rodriguez, en octubre del año pasado. Nocaut en tres asaltos, buenas señales y dale que va, subamos a cazar a Martinez ahora que está tocado. Viendo a Cotto entrenar con Roach se nota que hay química entre ellos.

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Ahora bien, Maravilla es un tipo con una mentalidad de hierro. Uno desde acá supone que se le hará muy difícil alcanzar una recuperación que le permita imponerse frente a un Cotto renovado y agresivo pero, siendo justos, si alguien puede lograrlo es él. El quilmeño posee una notable capacidad de adaptación sobre la marcha y ha sabido sobreponerse a todo tipo de adversidades. Y después de todo, Cotto tampoco está intacto. Hace dos años y medio que no gana una pelea de campeonato y es un boxeador que recibió mucho castigo a lo largo de su carrera y que suele inflamarse, cortarse y sangrar mucho. Si Martinez logra llegar entero a la noche del 7 de junio, nos vemos, lo arruina para siempre.

Un par de datos a tener en cuenta: Cotto tiene más experiencia que ningún otro rival que Maravilla haya enfrentado antes. Ha peleado con Pacquiao, Mayweather, Margarito dos veces, Mayorga, Mosley, Judah y Malignaggi, entre otros nenes. Miguel Cotto no es Martin Murray pedaleando para atrás durante los últimos dos rounds en Vélez, ni tampoco es Chavez Jr. colgado once rounds sin tirar una mano. Pero por el otro lado, ésta será su primera incursión en peso medio y Martinez, roto y todo, es el mejor mediano del mundo hasta que alguien lo baje y demuestre lo contrario. Las 160 libras (159 por contrato) podrían ser demasiado para un peleador que tuvo sus mejores noches bastante más abajo, en súper ligero y welter.

Ambos boxeadores pondrán mucho en juego. Maravilla no sólo su cinturón del Concejo, también su continuidad en el deporte. Si pierde, ésta podría ser su última función. Cotto, mientras, arriesga lo suyo: rechazó una pelea recontra millonaria con Saúl “Canelo” Alvarez por figurar en los libros. De ganarle a Martinez será el primer boxeador de Puerto Rico en la historia en ganar títulos en cuatro divisiones diferentes. Maravilla es favorito para ganar, pero su condición física empareja las cosas y, por eso, Cotto/Martinez tiene todo para ser una pelea dramática y apasionante.

En el combate preliminar de la noche, nuestro Javier Maciel (28-3, 20 KO) fue llamado de emergencia para ocupar la vacante que dejó Yuri Foreman y enfrentar al boricua Jorge Meléndez (28-3-1, 26 KO). Otro Argentina versus Puerto Rico en la noche del Madison y una parada ciertamente bravísima para el bonaerense. Transmiten TV Pública y TyC Sports.

e.b.

¿A quién le ganaste?

golovkin-adama (11)Tal y cómo se esperaba, Osumanu Adama (22-4, 16 KO) no fue medida para Gennady Golovkin (29-0, 26 KO). Peleando a media máquina, el campeón AMB/IBO tiró tres veces al africano antes de que el árbitro detuviera el combate. Luego, pidió pelear con Sergio Martinez para dilucidar quién es el mejor del mundo en las 160 libras.

Un triunfo que no le suma prácticamente nada a Golovkin. Enfrentando a rivales falopa como Adama, en un restaurant en Montecarlo y sin televisión para los EEUU, no va a conseguir ni la credibilidad que le reclaman sus detractores ni mayor respaldo a la hora de pedir peleas importantes.

Que quede claro que nada de esto es culpa de Golovkin. La categoría medianos ha perdido brillo y a GGG se le van acabando los rivales. Ganarle a Geale no le aportaría mucho a esta altura. Sturm está cómodo en Alemania y uno cree que no va a salir de allá. Murray existe sólo porque las lesiones de Maravilla le abrieron una puerta que no se animó a cruzar. Y Martinez está por cumplir 39 y su única pelea en 2014 la va a hacer con Miguel Cotto. No pretenderán que el argentino decline un combate millonario ante el ídolo boricua, que además podría ser el último de su carrera, nada más que para darle el gusto a Golovkin y a un sector del periodismo.

Se ha instalado que el kazajo es el hombre más evitado en todo el boxeo actual, frase que puede funcionar para la tribuna casual pero que no deja de ser una trampa. Si K2 Promotions, HBO y la prensa que infla desmedidamente a GGG quisieran ofrecerle rivales competitivos, tendrían que convencerlo de que lo mejor hoy sería subir a 168 libras. Allí tiene a Ward, Froch, Chavez Jr, Groves y Bika, entre otros. Pero no. Golovkin, cuyo entrenador dice “puede enfrentar a cualquiera entre 154 y 168 libras”, quiere a Maravilla Martinez, justamente la única pelea que no va a conseguir.

Está bárbaro que Golovkin se mantenga activo y peleando cuatro veces al año, bien por él, pero Adama no es un rival digno de un gran campeón. Si el Canelo, por ejemplo, llegaba a pelear contra un Adama, aunque fuera para salir de perdedor post-Floyd, lo habríamos torturado. En cambio si Golovkin le gana está bien, pasó a alguien duro que nunca había perdido por nocaut. Y se tuvo que ir hasta Monaco para lograrlo porque en EEUU todos le tienen miedo y HBO le niega pantalla. Un disparate manijeado viernes y sábado por Dan Rafael y Steve Kim, dos pesos pesados del periodismo especializado en boxeo que cada vez más seguido se pasan de rosca y operan.

Algo más. El boxeo de Golovkin todavía me genera desconfianza. Viéndolo pelear sobresalen dos virtudes esenciales: potencia y puntería. No descubro nada, GGG ostenta un promedio de efectividad por nocaut más alto que cualquier otro campeón actual (89,66%). La estadística es escalofriante, seguro. Pero todavía no pude verlo contra un boxeador que se le mueva y que jabee más que él. Defensivamente también es una incógnita. Daría la impresión que recibe de más para poder meter sus propios golpes, sabiéndose más fuerte que sus contrincantes, pero no sé cómo respondería ante alguien que tenga velocidad como para anticiparlo y salir limpio de un cruce. Quiero ver si es capaz de hacer ajustes sobre la marcha contra un rival que lo saque de su zona de confort. Saber si, cuando se lo exija, tendrá un plan b.

La última vez que un campeón me generaba dudas parecidas a éstas, Adrien Broner tomó riesgos y se comió una palizota a manos del Chino Maidana. También pienso en Lucas Matthysse, durmiendo gente a lo bestia y haciendo ruido a la par de GGG durante 2013, pero quedándose corto en sus tres citas clave. En fin, ojalá que, más temprano que tarde, aparezcan los desafíos que permitan esclarecer si Gennady Gennadievich Golovkin es todo lo que vienen diciendo o si es puro humo.

e.b.

Lo que viene

Recién se está yendo enero pero ya se puede ir palpitando lo que será el primer semestre del año con las vueltas de Chavez, Canelo, Pacquiao, Mayweather, Maravilla y Cotto, entre otros. Así iría la cosa:

  • 1º de marzo: Chavez Jr vs. Bryan Vera II

Photo Credit: Chris Farina/ Top Rank

Marzo arranca con la reaparición del gordito malcriado de Sinaloa, Julio Cesar Chavez Jr. El hijo de la leyenda viene de dejar la peor imagen posible contra Vera. Primero pidió postergar el combate por un corte en una ceja durante la “preparación”. Una vez reprogramado, Bob Arum tuvo que volver a negociar el peso pactado, de 162 a 168 libras. Luego, la semana previa a la pelea fue una locura de rumores de que Chavez tampoco iba a poder cumplir con el peso límite de los súper medianos. Terminó todo a las corridas, 24 horas antes, teniendo que pagarle un plus a Vera para que aceptara subir a 173 libras. La pelea salió buenísima, se mataron a piñas, y aunque el texano hizo lo suficiente como para ganar, los jueces lo bolsiquearon y le dieron el triunfo unánime a Junior. Ojalá esta revancha salga tan entretenida como la primera. Atención al semifondo: el ucraniano y doble oro olímpico Vasyl Lomachenko, con sólo una pelea profesional en su haber, va por el título pluma OMB de Orlando “Siri” Salido.

  • 8 de marzo: Canelo Alvarez vs. Alfredo Angulo

Photo Credit: Esther Lin/ Showtime

Los dos vienen de perder feo. El Canelo bailó doce asaltos con el mejor de todos. Agarró el cheque más lindo de su vida, pero la poca credibilidad que había cosechado ante rivales acabados o inflados medio que se le fue al tacho. El Perro, en cambio, la venía llevando contra Erislandy Lara pero una piña bien puesta del cubano lo arruinó y a Angulo, duro como es, no le quedó otra que abandonar. Ambos necesitan salir de perdedores pero el Canelo no tiene margen de error, es ganar o ganar. Completan una cartelera tremenda en el MGM: Santa Cruz vs. Mijares, Panterita Figueroa vs. Ricardo Alvarez, Carlos Molina vs. Jermall Charlo y Nihito Arakawa vs. Jorge Linares.

  • 12 de abril: Tim Bradley vs. Manny Pacquiao II

Tendría que haber sido una revancha inmediata después del robo en la primera pelea. Pacquiao ganó a los ojos de todo el mundo en junio/2012 salvo para los dos jueces delirantes que le dieron la decisión y el título a Bradley. Acto seguido, Manny se comió el nocaut de su vida en la cuarta pelea con Márquez y se tomaría casi un año de descanso antes de volver para apabullar durante doce asaltos a Brandon Rios. Por su parte, Bradley iba a salir perjudicado de aquella “victoria” ante Pacquiao. La gente lo despreciaba, el tipo era un fraude. Decidió tomar riesgos y peleó irracionalmente contra Ruslan Provodnikov, pensando sólo en dar espectáculo y recuperar adeptos. Le salió bárbaro, fue la pelea del año. Cuando meses más tarde le ganó por puntos ajustadamente a Marquez en Las Vegas terminó bien posicionado en todas las discusiones para boxeador del año. Se reinventó a sí mismo. Cuando vuelvan a verse las caras en abril, uno, Bradley, va a pelear por el cachito de reivindicación que le falta. El otro, Pacquiao, para disipar dudas y mantener encendida la ilusión de una pelea imposible con Floyd Mayweather.

  • 3 de mayo: Floyd Mayweather vs. ?

“Money” sigue estirando la definición sobre su próximo rival. Hasta hoy sólo trascendió que el nombre no sale del británico Amir Khan o nuestro Marcos Maidana. En realidad Khan no hizo ningún mérito especial en los últimos tres años como para tener la chance de pelear contra el mejor de todos. Pero su apellido en el cartel al lado del de Floyd aportaría más platita que el del Chino. Y también menos riesgos. A la espera de confirmación.

  • 7 de junio: Miguel Cotto vs. Sergio Martinez

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Las negociaciones llegaron a buen puerto y sólo falta el anuncio oficial. Es la única pelea de todo este repaso que resiste cualquier pronóstico. Demasiadas incógnitas, sobre todo del lado del argentino. Sus lesiones, cómo y dónde va a entrenar, si lo hará a pleno en Oxnard como en sus mejores épocas o en Madrid entre algodones como la última vez. En cuanto a Cotto, algunos reparos sobre su adaptación a las 160 libras. Dos años atrás Maravilla lo rompía todo; hoy el quilmeño no llega bien. Cotto lo sabe y por eso rechazó diez millones por un duelo con el Canelo con tal de enfrentar a un Martinez vulnerable ahora. Su sociedad con Freddie Roach parece haberle devuelto el hambre y lo impulsa una motivación extra: la oportunidad de ser campeón en cuatro divisiones diferentes, algo inédito en la historia del boxeo de Puerto Rico.

e.b.