Nunca se fue

En una pelea que terminó siendo bastante más competitiva de lo que uno esperaba, Manny Pacquiao (59-6-2, 38 KO) venció por puntos en fallo unánime a Jessie Vargas (27-2, 10 KO) y recuperó el título welter de la OMB. 114-113 (Moretti), 118-109 (Trowbridge) y 118-109 (Feldman), las tarjetas. 

Siete meses después de anunciar su retiro para dedicarse de lleno a la política, el campeón en ocho divisiones Manny Pacquiao dejó por un rato su oficina en el senado filipino y volvió a pelear. Le ganó bien a Vargas (115-112 en mi tarjeta) que estuvo a la altura de los acontecimientos y dio batalla hasta el final.

14980683_10154810169968243_9002494349563209379_n

Tras un primer round de estudio y tanteo, comenzó a brillar el Pacman. Repiqueteó por todo el ring, volaba. Pegaba y salía para los costados, indescifrable para Vargas que en el segundo round se comió una zurda recta y terminó sentado en la lona. En el tercer asalto también hubo señales de un Pacquiao vintage, rápido, agresivo, afiladísimo. Hasta se tomó un segundo en plena acción para ver a Floyd Mayweather sentado en el ringside, sonreirle y levantarle las cejas, como preguntando por una revancha.

A partir del cuarto episodio Manny bajó la intensidad y Vargas pudo ordenarse y asentar un poco su plan de pelea inicial, aquel que Pacquiao le había tirado por la ventana con un arranque feroz. Vargas puso bien adelante su pierna izquierda y aseguró la distancia que más le convenía y que le permitió, cada tanto, sacar alguna derecha bien voleada que mantuviera a raya al senador filipino.

Hizo la mejor pelea que pudo Jessie Vargas, y fue más de lo que yo imaginaba en la previa. Tuvo corazón para reponerse de un arranque totalmente adverso y aunque su producción no haya sido espectacular no creo que él mismo pueda reprocharse nada. Simplemente le tocó a enfrentar a alguien mejor que él, que lo dominó con su velocidad y con la experiencia de 24 peleas mundialistas. Las esperanzas de Vargas dependían no sólo de dar su mejor actuación a la fecha sino también, y ante todo diría, de que Pacquiao tuviera al fin esa noche en que se viera viejo y más un político y un filántropo que un boxeador. No tuvo suerte Vargas, Manny demostró que todavía tiene cuerda para algo más.

14900416_10154810168963243_6034726816563875714_n

No sé cómo lo iría a éste Pacquiao hoy contra rivales de élite. Vargas no lo es; es un buen boxeador de segundo nivel y punto. Esto no le quita ningún mérito al triunfo ni a la vigencia del filipino, que a esta altura de su carrera podría seguir peleando contra tipos como Vargas un par de años más y por mí estaría todo bien. De hecho, si me apuran, creo que Pacquiao está entre los tres mejores boxeadores del año, junto con Carl Frampton y con quien gane la pelea entre Sergey Kovalev y Andre Ward, en dos semanas. El Pacman volvió de una cirugía y dominó a un top 3 (Bradley) y a un top 10 (anoche) de su categoría, y todo mientras pateaba su país para ganar una elección. Eso es mucho más de lo que otros jóvenes campeones produjeron éste año peleando poco o mucho pero contra rivales falopa. Para mí vale mucho más ésta victoria de Pacquiao sobre Vargas que la de Canelo ante Khan, por ejemplo, o la de GGG sobre Brook.

LA TARJETA DE ROUND CERO

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 TOTAL
Vargas 10 8 9 10 10 10 9 9 9 9 10 9 112
Pacquiao 9 10 10 9 9 9 10 10 10 10 9 10 115

Voy cerrando. Respeto para Jessie Vargas y ganas de ver a Pacquiao en algún momento del año que viene dedicándose ciento por ciento al boxeo durante ocho semanas para pelear con Terence Crawford, o con el ganador de Thurman/Garcia. No veo por qué una revancha con Mayweather podría ser diferente a la primera, pero si se hace yo me anoto.

Mientras tanto, le queda poco a 2016, un año lastimoso para el boxeo. Al menos lás ultimas semanas va a haber acción. Kovalev/Ward el 19 de noviembre y Lomachenko/Walters, el 26. Y en diciembre la postergada entre nuestro Jesús Cuellar y Abner Mares de Mexico, el 10, y la despedida de un grande de todos los tiempos como es Bernard Hopkins, el 17. Esperemos que esta seguidilla que comenzó con Pacquiao/Vargas marque un repunte y que el boxeo en 2017 vuelva a recuperar algo de brillo.

e.b.

Pacquiao vuelve: del congreso al ring

cwlighzwgaew-7bA seis meses de haber anunciado su retiro para dedicarse a la política full time, el campeón en ocho divisiones Manny Pacquiao (58-6-2, 38 KO) volverá a ponerse los guantes éste sábado, con mucho más para perder que para ganar. Enfrente tendrá a un rival discreto: el campeón OMB Jessie Vargas (27-1, 10 KO).

En un contexto de indiferencia y desinterés el Pacman vuelve de un alejamiento que, desde un principio, no convencía prácticamente a nadie. Su última pelea, en abril de éste año ante Timothy Bradley, había sido promocionada como la de la despedida. Pacquiao largaba el boxeo para meterse de lleno en la campaña para ser senador en su país Filipinas. Se dijo que si Manny ganaba una banca ya no podría desdoblar su tiempo entre el boxeo y la función pública, y que las obligaciones en el Senado exigían plena dedicación y compromiso de su parte, un conflicto que en su cargo anterior como congresista Pacquiao había sabido pilotear.

El 9 de mayo, exactamente un mes después de aquel triunfo ante Bradley (acaso su mejor actuación de los últimos 5 ó 6 años), Emmanuel Dapidran Pacquiao cosechó unos 16 millones de votos y diez días más tarde fue proclamado senador electo. El paso previo a una candidatura para presidente de su país de acá a unos años.


LEER TAMBIEN

Top 20 libra por libra — noviembre/2016


Con la elección resuelta y la victoria en las urnas, no tardaron en aparecer las primeras especulaciones acerca de una vuelta de “Pacman” al ring. Inmediatamente su entorno se encargó de darle manija a los rumores y alimentar la posibilidad del retorno. No pasó mucho tiempo para que Pacquiao aceptara públicamente que la política tiene que ver con su vocación de servicio pero que el boxeo seguía siendo su gran pasión y que quería acomodar sus tiempos para volver a pelear. Podría decirse que aquello de la última pelea y el “retiro” fue simplemente una jugada para publicitar el combate con Bradley y para ganar también alguna simpatía extra en las urnas.

Se conoce que las finanzas de Manny Pacquiao son un desastre. Muchos de los millones que ganó como uno de los boxeadores más grandes de todos los tiempos los perdió. Reventó mucha plata en sus años de joda y excesos, regaló mucha más a la caridad y los amigos del campeón le comieron la billetera como a nadie. Ni siquiera los 150 millones de dólares que levantó en su combate récord con Floyd Mayweather en mayo de 2015 lo sacaron a flote y ahora vuelve más por necesidad que por demanda popular. Pocos desafíos ameritaban su regreso y un combate con Jessie Vargas definitivamente no figuraba en la lista de peleas soñadas de nadie. Aunque, para ser justos, tampoco es que desentone demasiado con la mediocridad de lo que fue éste 2016, un año marcado por un calendario de peleas muy liviano, presupuestos de tv recortados, combates previsiblemente desiguales como Canelo/Khan o Golovkin/Brook y caprichitos de todo tipo para que las peleas que uno espera sigan pateándose para adelante.


“Normalmente no miro otras peleas pero estaba en mi casa viendo Golovkin/Brook y de repente me sentí solo y triste. Pensé ‘yo sé lo que Brook tendría que estar haciendo para tener una chance.’ Ahí me di cuenta de que no estaba practicando más el deporte que amo. Si sé que todavía tengo la velocidad, la fuerza y la mentalidad, entonces ¿por qué no seguir? Estaba mirando la televisión y peleando ese combate en mi cabeza y eso me enganchó de nuevo. En ese momento supe que ya tenía tomada la decisión de volver.”

—MANNY PACQUIAO


Desde su primera aparición en EE:UU en junio de 2001, Pacquiao hizo 26 combates en suelo norteamericano. 25 de ellos fueron televisados. Ahora, nueve años y muchas consagraciones después de aquella única excepción sin tv, HBO que transmitió 24 de esas 25 peleas le dijo que no al filipino y a su promotora Top Rank de Bob Arum. ¿El motivo? La cadena no quiso saber nada con Pacquiao/Vargas faltando sólo dos semanas para transmitir Kovalev/Ward, una pelea cara y con atractivo e implicancias a futuro. Además, la imágen pública de Pacquiao en Estados Unidos no está en su mejor momento tras la pelea con Mayweather. Tanta espera, tanto agite, tantos millones y el producto final fue una batata que terminó hiriendo la popularidad de los protagonistas, decepcionó a los fanáticos del boxeo y espantó para siempre a los que pagaron y se asomaban por primera vez a ver qué onda.

Meses después en Filipinas, en plena campaña para senador, Manny hizo unos comentarios lamentables sobre los homosexuales comparándolos con animales. HBO tuvo que salir a despegarse de semejante salvajada y Nike le retiró un patrocinio que venía como de diez años. Pese a todo, Arum decidió redoblar la apuesta: va a producir y televisar de manera independiente toda la cartelera del 5 de noviembre. Así las cosas, Top Rank se guarda ese casi 8% de las ganancias que normalmente muerde HBO. Arum elimina al intermediario, sí, pero está por verse cómo le sale la jugada y qué tan buenos números pueda llegar a hacer vendiendo por internet una pelea que llama poco, a 60 dólares el pay per view y sin una cadena de televisión distribuyendo el contenido. Éxitos ahí, Bob.

manny-pacquiao-5_28

Francamente no espero sorpresas de este combate. Cuántas veces lo vimos a Pacquiao en cualquiera antes de una pelea, jugando al básquet, leyendo la biblia hasta las 4 de la mañana con cien chantas alrededor, haciendo campaña electoral, entrenando salteado en Filipinas, pero siempre o casi siempre le queda resto y talento como para hacer una buena actuación e irse ganador. No veo porque ésta vez tendría que ser la excepción. Vargas no es ni un Juan Manuel Marquez ni un Mayweather. Ni siquiera es un Tim Bradley, aunque a éste lo haya tenido casi nocaut el año pasado. Jessie Vargas es un boxeador bastante básico. Con hambre, sí. Y más joven también, casi once años menos que Manny. Pero no creo que le alcance. Él debe creer que sí, que llega bárbaro y que está para dar el batacazo, pero cuando pasen tres o cuatro rounds solito se va a dar cuenta que no. Éste no es un combate para que Vargas gane, en el último de los casos la pelea está ahí para que la pierda Pacquiao y rife prestigio si es que ésta vez, finalmente, tantas distracciones le coparon el cuerpo y la cabeza. No pasó antes y sencillamente no creo que ocurra tampoco éste sábado en el Thomas & Mack Center de Las Vegas.

El pronóstico es Manny Pacquiao ganador por puntos en doce asaltos completos.

e.b.